Alitas de pollo doradas y crujientes que se desprenden del hueso, bañadas en una rica, dulce y picante salsa estilo búfalo. Cocinadas en una freidora, son más saludables que las alitas de pollo fritas, pero no menos deliciosas.

Ingredientes

Sirve 3–4

Deberes 10 minutos

Cocinar 30 minutos

  • 1 kilo de alitas de pollo
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear
  • 2 cucharaditas de harina de maíz
  • Sal y pimienta negra
  • 50 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de miel líquida
  • 1 cucharada de melaza
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • 4 cucharadas de salsa picante Franks

Método

  1. Corta las alas en tres secciones en las uniones y desecha las puntas. Séquelos con papel de cocina para eliminar la humedad. No te pierdas este paso, secar las alitas antes de cocinarlas ayudará a garantizar que queden muy crujientes.
  2. Coloque las alitas en un bol y mezcle con el polvo para hornear y la maicena hasta que queden bien cubiertas.
  3. Coloca las alas en una sola capa en una canasta de freidora, dejando espacio entre ellas. Cocinar a 180°C por 15 minutos, darles la vuelta y cocinar por 8 minutos más.
  4. Si cocina en el horno, extienda las alitas en una bandeja para horno y cocine a 180°C durante 25 minutos, dándoles la vuelta a la mitad.
  5. Mientras se cocinan las alitas, prepara la salsa. Derrita la mantequilla en una sartén pequeña, agregue la miel, la melaza, el ketchup y la salsa picante y revuelva hasta que estén bien combinados. Pruebe y ajuste el fuego agregando más salsa picante si lo desea.
  6. Una vez que las alitas se hayan cocinado durante los 25 minutos completos, retírelas y sazone ligeramente con sal y pimienta negra. Devuélvalos a la freidora o al horno a 200°C durante 6 minutos hasta que estén dorados y muy crujientes.
  7. Mezcle las alitas calientes con la salsa y sirva inmediatamente. Estas alitas son excelentes si se sirven con salsa de queso feta batido o queso azul y algunos palitos de apio.

Consejo del chef

Secar las alitas antes de cocinarlas es un paso crucial para garantizar que se doren maravillosamente, pero mezclar las alitas secas con levadura en polvo y harina de maíz es el verdadero cambio en esta receta. El polvo de hornear reacciona con la grasa de la piel, secándola y volviéndola maravillosamente crujiente, especialmente dada la capa de harina de maíz con almidón.