Ingredientes

Sirve 6

  • 300 g de masa quebrada dulce
  • 450 g de miel o almíbar dorado
  • 2 cucharadas melaza
  • ½ cucharadita de jengibre molido
  • 225 g de pan rallado blanco fino o papilla
  • 5 cucharadas de compota de manzana
  • 1 manzana pequeña, opcional

Para servir:

  • 200 ml de nata montada
  • Azúcar glas hasta espolvorear

Método

  1. Precalentar el horno a 180C
  2. Engrase un molde para tarta de 8 a 10 pulgadas.
  3. Enrolle la masa sobre una superficie enharinada y espolvoreada hasta que tenga un grosor de unos 2-3 mm y forre el molde para tarta. Asegúrese de que la masa esté ajustada a la caja y luego recorte el exceso de masa.
  4. Regresar a la nevera por 10 minutos más.
  5. Mientras tanto, en una cacerola, a fuego lento, caliente suavemente la miel y la melaza hasta que esté líquida. Retire del fuego y agregue la ralladura de limón, el jengibre y el pan rallado. Revuelva bien hasta que se combinen.
  6. Saca la base de la tarta de la nevera. Distribuya uniformemente la compota de manzana.
  7. Corta la manzana horizontalmente por la mitad y coloca la parte superior en el medio de la base de la tarta. Cortar el resto en rodajas, esparcir y hacer compota.
  8. Vierta la mezcla de pan rallado sobre la compota de manzana de manera uniforme.
  9. Hornee durante 30-35 minutos hasta que esté listo y suave al tacto. Retirar del horno y espolvorear generosamente con azúcar glas.
  10. Servir caliente con nata montada, los restos de compota de manzana y una buena capa de azúcar glas.