Ingredientes

  • 125 g de mantequilla fresca, temperatura ambiente
  • 225 g de azúcar glas
  • 4-6 cucharadas de brandy o whisky irlandés

Método

  1. Precalienta el horno a 150˚C.
  2. Lave y enjuague el frasco utilizado para guardar la mantequilla. Colocar en una bandeja y llevar al horno durante 20 minutos para asegurar que el frasco esté esterilizado. Retirar del horno y dejar enfriar. A medida que vamos agregando mantequilla con brandy, el frasco debe estar a temperatura ambiente para poder llenarlo.
  3. Luego, toma la mantequilla fresca y colócala en un tazón grande.
  4. Con un batidor de mano eléctrico, mezcle la mantequilla hasta que esté suave y cremosa.
  5. Agrega el azúcar glas y bate hasta que esté completamente incorporado, ligero y esponjoso.
  6. Agrega el brandy, poco a poco para evitar que se cuaje.
  7. Si la mezcla cuaja, añade un poco más de azúcar glas. Retirar del bol y guardar en el frasco esterilizado.
  8. Esta mezcla se conserva bien en un lugar fresco y oscuro aunque yo prefiero guardarla en el frigorífico hasta el día antes de usarla. Sabrá mejor a temperatura ambiente, así que no olvides darle tiempo para que alcance la mejor temperatura.

Consejos

Utilice mantequilla a temperatura ambiente para obtener la mejor textura: La mantequilla suave pero no derretida le permite batir con la máxima cantidad de aire, dando una mantequilla de brandy ligera y cremosa que se esparce maravillosamente.

Agregue alcohol gradualmente: Agregue brandy o whisky poco a poco para evitar que se cuaje. Si se cuaja, agregue una cucharada de azúcar glas para volver a unirlo.

Enfríe para desarrollar el sabor: Guarda la mantequilla con brandy en un frasco esterilizado en el frigorífico. Los sabores se funden y suavizan durante 24 horas, y devolverlos a temperatura ambiente antes de servir le da la textura lujosa perfecta.