Ingredientes
Sirve 4-6
- 450ml de leche
- 1 cebolla pequeña
- 4 dientes
- 2 hojas de laurel
- 110 g de pan rallado blanco fresco
- 50 g de mantequilla
- 4 cucharadas de crema
- Sal y pimienta para sazonar
Método
- Pelar la cebolla y clavar los dientes en la cebolla.
- Vierta la leche en una cacerola y agregue la cebolla y las hojas de laurel y deje hervir suavemente.
- Cuando la leche haya hervido, retiramos la cebolla picada y las hojas de laurel.
- Espolvorea el pan rallado y sazona con sal y pimienta, y deja cocinar a fuego muy suave durante 8-10 minutos.
- En esta etapa, agregue la nuez moscada, la mantequilla y la nata, lo que dará sabor y enriquecerá aún más la salsa. Deje cocinar durante otros 5-10 minutos y luego transfiéralo a una salsera para servir.
Consejos del chef:
1. Infundir la leche lentamente para obtener un sabor más intenso.
Lleve la leche justo por debajo del punto de ebullición, luego déjela reposar con la cebolla con clavo y las hojas de laurel durante 10 minutos fuera del fuego antes de retirarlas. Este tiempo extra de infusión da un sabor más rico, más aromático y sin amargor.
2. Utilice pan rallado fresco para obtener la mejor textura.
El pan rallado blanco fresco da una salsa suave y aterciopelada. Si la salsa se espesa demasiado, simplemente aflojala con un chorrito de leche tibia; Si está demasiado fina, agregue una cucharada de migas extra y cocine a fuego lento durante un minuto.
3. Mantén el fuego muy bajo para evitar que se pegue
La salsa para pan se espesa rápidamente, así que manténgala a fuego lento, revolviendo ocasionalmente para evitar que se pegue o se vuelva pegajosa. La cocción lenta y baja garantiza un acabado sedoso y cremoso.
4. Terminar con riqueza y ajustar la sazón al final.
Agregue la mantequilla y la crema justo antes de servir para obtener una sensación lujosa en la boca. Agrega nuez moscada y pimienta al final para que su aroma se mantenga fresco. Pruebe y ajuste el condimento: a la salsa de pan le encanta una buena pizca de sal para unir todos los sabores.
