Ingredientes
¿A quién no le gusta una buena mousse de chocolate? Ligero pero delicioso, este clásico se puede preparar en minutos con solo unos pocos ingredientes y es perfecto para entretener fácilmente después de una comida larga y lujosa. Cubra con crema batida y virutas de chocolate o, para un bonito espectáculo, con bayas de verano y hojas de menta fresca.
Sirve 4
- 225 g de chocolate natural, partido en cuadritos (mínimo 55 % de sólidos de cacao)
- 3 huevos
- 2 cucharadas de licor de crema irlandesa Coole Swan (o utilice Grand Marnier, whisky, Malibu o crème de menthe) 300 ml de nata una selección de frutos rojos (como frambuesas, fresas y semillas de granada) para decorar
- unas ramitas de menta, para decorar
Método
- Derrita el chocolate en un recipiente resistente al calor colocado sobre una cacerola con agua hirviendo.
- Batir los huevos con el licor en un recipiente aparte sobre una cacerola con agua hirviendo hasta que dupliquen su tamaño.
- Es muy importante asegurarse de que el agua no hierva o cocinará los huevos.
- Incorpora el chocolate derretido a la mezcla de huevo y luego déjalo enfriar durante 5 minutos.
- Mientras tanto, bata la nata en un bol, incorpórela a la mezcla de chocolate y luego póngala en vasos con pie o tazas de té con una espátula.
- Cubra con film transparente y refrigere durante 2 a 3 horas o toda la noche.
- Vierta sobre las bayas y agregue una ramita de menta para servir.
Servir con: Este postre rico e intensamente chocolateado no solo queda genial en vasos sino también en tazas de té antiguas. También se puede triturar en quenelles. A veces lo sirvo con un par de galletas finas y mantecosas para mojar, o tal vez con un vaso helado del licor que usé para darle sabor a la mousse.
