Ingredientes

Sirve 4

  • 4 pechugas de pato (sin piel y grasa)
  • Sal y pimienta negra recién molida

Para el glaseado de naranja y grosella:

  • 2 chalotas o 1 cebolla morada, peladas y finamente picadas
  • 6 cucharadas de gelatina de grosella
  • 2 cucharadas de vinagre de vino tinto
  • Jugo de 2 naranjas

Método

  1. Con un cuchillo afilado, haga 3 cortes largos en las pechugas de pato, en diagonal, a intervalos de 2,5 cm (1 pulgada), a través de la piel, pero no de la carne. Repita en sentido transversal para formar un patrón de cuadrícula. Sazone por ambos lados con sal y pimienta.
  2. Coloca una sartén a fuego medio, añade inmediatamente las pechugas de pato con la piel hacia abajo y después de 2 minutos baja el fuego al mínimo.
  3. Continúe cocinando, vertiendo la grasa de vez en cuando en un tazón (consulte también el consejo a continuación), durante 10 a 15 minutos o hasta que la piel esté crujiente. Aumente el fuego a medio y dé la vuelta a las pechugas de pato.
  4. Cocine durante 4 a 6 minutos, dependiendo del grosor de las pechugas y de qué tan cocido le guste el pato, luego apague el fuego y déjelo reposar unos minutos antes de servir.
  5. Mientras tanto, haz la salsa. Añade 1-2 cucharadas de grasa de pato a una sartén y colócala a fuego medio. Agregue las chalotas o la cebolla y cocine durante 5 minutos o hasta que se ablanden pero no se doren, luego agregue la gelatina, el vinagre y el jugo de naranja. Deje burbujear y reduzca durante 3 a 5 minutos o hasta que la mezcla tenga una consistencia almibarada. Sazone con sal y pimienta al gusto, agregando más gelatina o vinagre si es necesario.
  6. Sirva las pechugas de pato enteras o cortadas en rodajas y rocíelas con la salsa. Servir con lentejas Puy.

Consejo: Puede verter la grasa de pato sobrante en un frasco con tapa de rosca y guardarla en el refrigerador para usarla en el futuro. Es perfecto para rociar patatas asadas.