Pescado dorado y hojaldrado cubierto con una rica salsa holandesa mantecosa, realzado con tomate dulce, albahaca fresca y limón. Perfecto para una cena primaveral o un impresionante almuerzo de fin de semana.

Ingredientes

  • 4 filetes de pescado plano (pollo, solla, lenguado, rémol o rodaballo)
  • 100 g de harina común
  • Sal y pimienta negra
  • 25 g de mantequilla blanda

Holandesa de tomate y albahaca:

  • 2 yemas de huevo
  • 1 cucharada de agua
  • 110 g de mantequilla, en cubos
  • 2 tomates, picados
  • Unas hojas de albahaca picadas
  • Exprimir jugo de limón

Espárragos cocidos:

  • 16 espárragos, recortados
  • Una pizca de sal y pimienta

Método

  1. Seque el pescado, sumérjalo en harina sazonada y sacuda el exceso.
  2. Calienta una sartén hasta que esté muy caliente. Unte con mantequilla un lado de cada filete y colóquelo con la mantequilla hacia abajo. Cocine hasta que esté dorado, voltee y cocine por el otro lado.
  3. Para la salsa holandesa, coloque las yemas de huevo y el agua en una cacerola a fuego lento. Agregue los cubos de mantequilla poco a poco, batiendo constantemente hasta que estén espesos y brillantes.
  4. Retirar del fuego, agregar los tomates, la albahaca, el jugo de limón y un poco de sal.
  5. Hierva los espárragos en agua con sal durante 2 a 4 minutos hasta que estén tiernos y luego escúrralos.
  6. Sirva el pescado en platos calientes con espárragos y vierta sobre la holandesa tibia.

El mejor consejo del chef: El secreto de la salsa holandesa es el calor suave: si la sartén se siente demasiado caliente al tocarla, está demasiado caliente para los huevos. ¡Sigue batiendo para conseguir ese acabado aterciopelado perfecto!