Ingredientes
Un pan mantecoso y maravillosamente suave con ricos remolinos de chocolate y un acabado de ganache brillante, perfecto para la hora del té o un regalo de fin de semana.
Pastel
- 225 g de azúcar en polvo
- 3 huevos medianos
- 95ml de aceite neutro
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- 170 g de harina común
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- Una pizca de sal
- 95ml de leche
masa de chocolate
- 2 cucharadas de cacao en polvo
- 3 cucharadas (45 ml) de leche
ganaché de chocolate
- 250 gramos de chocolate amargo
- 150 ml de nata para montar
Método
- Precaliente el horno a 170 °C (ventilador de 150 °C) y forre un molde para pan de 2 libras.
- Batir el azúcar, los huevos, el aceite y la vainilla hasta que estén combinados.
- Tamice la harina, el polvo para hornear y la sal, mezcle suavemente.
- Agregue la leche y mezcle hasta obtener una masa suave.
- Divida la masa: ⅔ en un tazón, ⅓ en otro.
- Mezcle cacao + leche en la porción más pequeña.
- Coloque en capas la mitad de la masa de vainilla, toda la masa de chocolate y luego la vainilla restante.
- Agite con un cuchillo para crear un efecto de mármol.
- Hornea de 55 a 60 minutos hasta que al pinchar con una brocheta este salga limpio.
- Deje enfriar en la lata durante 10 minutos, luego transfiéralo a una rejilla para que se enfríe por completo.
- Calentar la nata, verter sobre el chocolate, dejar que se derrita y remover suavemente.
- Una vez que el pastel esté frío, vierte la ganache y déjalo reposar antes de cortarlo.
El mejor consejo del chef:
No agite demasiado la masa; solo unas cuantas vueltas suaves le darán ese efecto mármol perfecto sin enturbiar los colores. Guarde esta receta para su próximo horneado.
