Ingredientes
- 8 muslos de pollo, con piel y hueso
- 50 g + 20 g de mantequilla
- 1 cebolla, finamente picada
- 200 g de champiñones cortados en rodajas
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 cucharada de coñac o brandy, opcional
- 1 cucharada de harina común
- 150 mililitros de vino blanco
- 250 ml de caldo de pollo/verduras, tibio
- 1 cucharadita de puré de tomate
- 1 cucharadita de mostaza
- ½ lata de tomates picados
- 1 cucharada de perejil o estragón, picado
- Sal y pimienta negra recién molida
Método
- Precalienta el horno a 180˚C.
- En una sartén o cazuela apta para horno, a fuego medio, rocíe un poco de aceite y dore el pollo con la piel hacia abajo durante 2-4 minutos o hasta que la piel se dore. Sazone bien con sal y pimienta.
- Luego, añadimos 50g de mantequilla y dejamos que espume.
- Agregue la cebolla picada, los champiñones, el ajo y dore durante 2-4 minutos más o hasta que los champiñones adquieran color.
- Si lo usa, vierta con cuidado el brandy sobre el champiñón y flamee hasta que la llama se apague.
- Agrega la harina y revuelve con una cuchara de madera durante 1 minuto aproximadamente.
- Desglasar con el vino, revolviendo para quitar los grumos y luego agregar el caldo, el puré de tomate, la mostaza y los tomates picados.
- Llevar a fuego lento y colocar la tapa.
- Transfiera al horno durante 20-25 minutos o hasta que los muslos estén bien cocidos.
- Retirar del horno y levantar la tapa. Si la salsa aún corre, vuelva a colocar la cacerola en el fuego y cocine a fuego lento durante 3-4 minutos más hasta alcanzar la consistencia de cobertura en el dorso de una cuchara. Pruebe y sazone con sal y pimienta.
- Retirar del fuego y finalmente añadir el estragón y añadir 20g de mantequilla en el último minuto para terminar la salsa, si se desea. ¡Siempre agrego algunos!
- Sirva con puré de papas con mantequilla u otras guarniciones de verduras.
Consejos:
1. Construya capas de sabor:
Dorar bien los muslos de pollo; No apresures este paso. El color marrón dorado que queda en la sartén forma la base de una salsa rica y de sabor intenso una vez desglasada con vino o caldo.
2. Controla la consistencia de tu salsa:
Después de cocinar en el horno, cocine a fuego lento la salsa sin tapar durante unos minutos hasta que cubra el dorso de una cuchara. Este paso concentra los sabores y brinda un acabado lujoso estilo restaurante sin ser acuoso.
3. Terminar con mantequilla y hierbas:
Agregue siempre la última nuez de mantequilla del fuego junto con estragón o perejil fresco. Esto enriquece la salsa, agrega brillo y equilibra maravillosamente la acidez de los tomates y el vino.
