Ingredientes

Sirve: 2
Tiempo: 25 minutos

  • 2 pechugas de pollo
  • 60 g de mantequilla
  • 300 g de oro
  • 700 ml de caldo de pollo
  • 1 diente de ajo
  • Unas ramitas de romero
  • 150 g de pecorino romano
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra recién molida

Método

  1. Primero, añade 20g de mantequilla en un cazo y coloca a fuego medio. Agregue aproximadamente 1 cucharada de pimienta negra recién molida y agregue la pasta orzo. Deje que la pasta se tueste en la mantequilla durante unos minutos, luego agregue el caldo y déjela burbujear durante 8 a 10 minutos, revolviendo ocasionalmente.
  2. Mientras se cocina el orzo, corte cada pechuga de pollo por la mitad a lo largo y sazone bien cada lado con sal y pimienta. Rocía un chorrito de aceite de oliva en una sartén a fuego medio y cuando esté listo añade el pollo.
  3. Cocine por unos minutos hasta que esté dorado, luego voltee y cocine por el otro lado.
  4. Ahora, machaca el diente de ajo con su piel y añádelo a la sartén junto con 20g de mantequilla y unas ramitas de romero. Rocíe su pollo con ajo derretido y mantequilla de romero.
  5. Mezcle el pecorino en un mini procesador de alimentos o ralle con un rallador fino y cuando el orzo esté tierno, agregue la mayor parte del queso junto con otros 20 g de mantequilla, mezclando hasta que se derrita.
  6. Sirva el orzo en una fuente, espolvoreado con el queso de oveja restante y un poco más de pimienta recién molida, luego corte el pollo en rodajas y sirva encima del orzo, echando una cucharada sobre el jugo de la sartén.