Cubierto con un glaseado cremoso, frutos secos y nueces, este es un pastel maravillosamente rico y satisfactorio.

Ingredientes

Sirve 12

Consejos:

1. Rallar finamente y no exprimir

Rallar finamente la zanahoria y la manzana y no exprimir el jugo. Su humedad natural es lo que mantiene el pastel suave y tierno, reduciendo la necesidad de grasa extra y dando una miga hermosa y húmeda.

2. Almíbar mientras está caliente para obtener la máxima humedad.

Untar el pastel con almíbar mientras aún está tibio permite que se absorba uniformemente, reteniendo la humedad y realzando las notas especiadas y de vainilla. Este paso hace que el bizcocho sepa aún mejor al día siguiente.

3. Enfríe el glaseado para una decoración limpia.

El glaseado de queso crema se ablanda rápidamente. Enfriarlo durante 20 a 30 minutos antes de untarlo o untarlo le da una textura más firme, un acabado más limpio y una definición más nítida. La gelatina (si se usa) ayuda a estabilizar el glaseado, especialmente si el pastel se prepara con anticipación.

  • 140 g de mantequilla, blanda
  • 150 g de azúcar en polvo
  • 150 g de zanahorias ralladas
  • 1 manzana para cocinar, rallada
  • 150 g de pasas, sultanas y grosellas mixtas
  • 2 huevos, ligeramente batidos
  • 200 g de harina común
  • 2 cucharaditas de canela molida
  • 2 cucharaditas Levadura en polvo

para el almíbar

  • 50 g de azúcar en polvo
  • 50ml de agua
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

para el glaseado

  • 1 hoja de gelatina
  • 100 g de queso crema
  • 100 g de mantequilla, suavizar
  • 250 g de azúcar glas
  • ½ naranja, ralladura
  • 1 cucharadita extracto de vainilla
  • 3 cucharadas de mermelada de zanahoria o mermelada

Método

1. Precalienta el horno a 150˚C. Forre un molde para pastel de 2 libras con papel pergamino.
2. En un tazón grande, bata la mantequilla y el azúcar hasta que estén suaves y cremosos, luego agregue la zanahoria rallada, la manzana rallada, la mezcla de frutos secos y los huevos. Combine hasta que quede suave.
3. Tamizar sobre la mezcla la harina y añadir la canela, la levadura en polvo y mezclar bien.
4. Vierta en lo preparado en el molde, luego hornee por 45-55 minutos o hasta que al insertar una brocheta en el centro, éste salga limpio. Dejar enfriar en el molde durante 5 minutos, luego desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.
5. Mientras tanto, prepare un almíbar rápido con extracto de vainilla y más canela y especias mixtas si lo desea. Unte el pastel tibio con el almíbar para ayudar a que quede más húmedo cuando se enfríe.
6. Luego, prepara el glaseado. Coloque la gelatina, si la usa, en un recipiente con agua fría para que florezca durante aproximadamente 10 minutos.
7. Retirar la gelatina blanda y colocar en un cazo pequeño con un chorrito de agua. Lentamente, a fuego lento, derrite la gelatina sin que hierva. Retirar del fuego y mantener caliente.
8. A continuación, bate el queso crema, la mantequilla y el azúcar glas con la ralladura de naranja y el extracto de vainilla hasta que quede espeso y cremoso. Colóquelo en el refrigerador durante 30 minutos para que se enfríe y obtener un glaseado más firme (¡será más fácil usar una manga pastelera y una boquilla para decorar!). Colocar o esparcir el glaseado sobre los cup cakes y decorar con un poco de confitura o mermelada.

Disfrútelo en un día o guárdelo en un recipiente hermético en el refrigerador durante una semana.